Sobre los penes grandes


Recuerdo que en un curso de Psicología, ya hace unos años, el profesor nos dijo que si queríamos tomarle el pulso a las fantasías más privadas de la sociedad contemporánea debíamos ver mucha pornografía. Un consejo muy heterodoxo, aunque habría que precisar que se trata de ver pornografía, pero con cierto ojo crítico, haciéndose las siguientes preguntas: “¿cómo es el deseo que busca satisfacer esta película?”, “¿cómo y qué debo desear según esta película?”.

Pornografía hay para todos los gustos, pero de las últimas cosas que he visto me ha llamado poderosamente la atención la página It’s Gonna Hurt (“Esto va a doler” o simplemente “Dolerá”). Para empezar, este es un tipo de pornografía sumamente original, más cerca del estilo reality-porn (como BaitBus.com, de la que escribí hace un par de semanas). It’s Gonna Hurt trata de las aventuras sexuales de Castro, un actor porno con un pene gigantesco que va por las calles buscando gays pasivos a los cuales follar sin compasión. Claro que este detalle, el pene gigantesco, es la clave evidente para entender una de las fantasías más comunes entre todos los homosexuales. Aquí varios activos pueden saltar y decirme que a ellos no les importan los penes grandes, pues solo son activos. Tranquilos, suponiendo que nunca hayan sido penetrados (ni por curiosidad) y que nunca se hayan imaginado ser penetrados, lo cierto es que incluso los activos, en nuestra instancia más íntima, pensamos en penes grandes: deseamos ser pingones.

¿Pero qué implica un pene grande? Básicamente un placer que está emparentado con el dolor, una especie de “dolor rico” (“dolerá”, “esto va a doler”). Creo que en el caso de la página porno en mención el asunto se vuelve más interesante porque llega al límite: el actor porno Castro es tan, pero tan pingón que la fantasía del placer proporcionado por la pinga grande puede colapsar; en otras palabras, puede volver esa experiencia sexual como puro dolor sin nada de placer (y esto lo podemos apreciar con varias de sus “víctimas” que, ya no tan envalentonadas, gritan o gimen de dolor ante la herramienta de Castro cuando son penetrados). Es interesante que entre toda la filmografía porno, que suele vender la idea de que el placer y el dolor están totalmente bajo control, aparezca este tipo de porno que amenaza con romper con el control, debido a la desproporción que implica la pinga de Castro.

Entonces ya podemos ir identificando una dinámica muy interesante, una dinámica sadomasoquista que está en el interior de nuestras subjetividades homosexuales, y no solo en cuestión de sexo, sino también en cuestiones de relaciones de pareja. Para que haya un sádico es necesario que haya un masoquista; es decir, alguien que tenga un falo “poderoso” con el que pueda someter, y otro alguien que desee ese falo “poderoso” que lo someta. La pregunta aquí sería: ¿los homosexuales nos dividimos básicamente en sádicos y masoquistas? Es una pregunta que queda abierta, pero que sirve para profundizar y ver hasta dónde nos puede llevar. Pensemos en buena parte del Queer Cinema (las llamadas “películas de temática gay”): melodramas moquíferos, donde los gays sufren y sufren hasta que llega el patético y repentino final feliz; discursos de victimización en todos los niveles, siempre perpetrados por una sociedad que ha robado la felicidad al homosexual; etc.

Hace un par de semanas alguien me dijo en un comentario que yo exageraba en mi hipótesis sobre el masoquismo a partir de mi lectura de una historia de CinesPorno.tk (el post se llama “¿Todo homosexual adora a un fascista?”). Pero es que todo está conectado: la pinga grande que hace doler está ligada a buscar un tipo de pareja dañina una y otra vez (en una relación sentimental), o está ligado a entenderse siempre como la víctima pobrecita que nada puede hacer para cambiar su situación, o está ligado a buscar sexo con cualquier desconocido, en el antro más peligroso y de la peor manera, o está ligado a tirar sin protección, exponiéndose a infecciones y otras enfermedades de transmisión sexual, o, peor aún, está ligado a considerar que un homosexual “no tuvo la culpa” de nacer homosexual (como me dijeron en un foro de GaysPeruanos hace unos pocos días).

La pinga gigantesca es sinónimo del castigo y del dolor, del maltrato al cuerpo, de no merecer algo diferente. Muchos defenderán su derecho al placer basado en el masoquismo o el sadismo, pero deberán entender que el placer también es una construcción cultural, que está producida desde algún mandato social (en este caso, que los homosexuales solo merecemos dolor o maltrato). Los chats, en los que también me meto a mirar el pulso cotidiano, están llenos de masoquistas (“estrechos” que buscan “pingones”, “selladitos” que desean ser “reventados” o “rotos”) y de sádicos (“aventajados”, “mandingos”, “ametralladoras”, “taladros” de “23 cm”, etc.). No hace falta ser muy perspicaz para detectar cuáles son las fantasías de los homosexuales, en cada chat y en cada red social están muy bien reflejados. Hagan el intento de mirar con ojo crítico la próxima vez que estén ahí, no pierden nada.

Una vez más, la pornografía, en su afán de complacer nuestros deseos, nos ha mostrado una de las fantasías más comunes entre los homosexuales e, incluso, nos ha permitido relacionarla con una dinámica sadomasoquista en todos los niveles. Aquí alguno me preguntará si ser sádico o masoquista está bien o mal. Lo que yo creo, y es algo muy personal, es que todos tenemos algo de sádicos y algo de masoquistas; sin embargo, creo que habrá que estar atento al momento en que esas dinámicas se vuelvan contraproducentes o nocivas. Eso dependerá de lo que cada uno quiera para su vida. Hemos empezado con buen pie al identificarlas. Es algo.

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22 comentarios to “Sobre los penes grandes”

  1. Erick Says:

    La Culturizacion de las peliculas porno con sus actores dotados de Penes Grandes es pues en quienes han sido desde jovenes curiosos espectadores, adoptado la idea que el tamaño del organo va relacionado directamente con la potencia del placer que obtendra el o la pareja. Y todos crecen con cierto complejo de no alcanzar el Standart de estos actores de los que se asume son la clave de su exito. Enhorabuena existe la realidad y justamente uno de los primeros tabu que caen al asumir una vida sexual es que no es tan natural poseer penes a partir de 20cm, para gozar, para amar, para contentar a tu pareja, para realizarse como hombre, basado en esto mi opinion es que el Singular Segmento de Gente que incluye Sadomasoquistas y Sadicos son un estilo de Fetichistas que han adaptado la obtencion de placer solo cuando logran el Sexo en esta forma… lo cual por cierto es terrible ya que en Sexo la mente debe ser Abierta y Libre a un sin limite de Sensaciones y Experiencias.

    • Martín Fierro Says:

      Estimado Erick: suena muy bonito, los tuyos son grandes ideales que respeto, pero lo cierto es que los implicados en esto no solo son “jóvenes curiosos espectadores”. Cuando hablo de la fijación masoquista por los penes grandes estoy refiriéndome a la generalizada tendencia que, por cierto, no todos ponen en práctica, aunque de todas formas tienen en la cabeza, pues es parte del imaginario social de nosotros, los homosexuales. Prueba de ello es la común pregunta: “¿Y cómo la tienes?”.
      Por lo que veo, coincides conmigo en derrumbar el mito del pene grande como aquel que proporciona más placer; sin embargo, tus ideales particulares de realización en la pareja no puedes generalizarlos a todos los homosexuales. De hecho, es muy común que las infidelidades en las parejas homosexuales se deban a la insatisfacción sexual (por el mito del tamaño), al punto que la búsqueda de un pene más grande (o un ano más estrecho) determinan romper el ideal de pareja. Sé que un pene grande no es sinónimo de mayor placer, pero la construcción generalizada entre los homosexuales va por el lado contrario. Por otro lado, en general, las relaciones entre homosexuales suelen ser decepcionantes al término de las mismas (masoquismo y sadismo); es decir, eso de la “realización” es sumamente relativo.
      Por último, cuando hablas del “particular segmento fetichista” olvidas que todos tenemos distintos fetiches en distintos grados, así que no vale excluirse. Y reitero que la preferencia por los penes grandes o los anos estrechos es una fijación sumamente común que no corresponde tan solo a un “particular segmento fetichista”. Como tú dices, “existe la realidad”, aunque parece que solo la puedes mirar desde tu fantasía de la realización en la pareja. Créeme, hay más, mucho más. Gracias por comentar.

      • erick Says:

        Si hablamos en mi caso en particular nunca germino en mi este fetiche o involucre mi deseo en funcion al tamano pero quizas esto tenga que ver mas con el Rol pues reconosco una mayor predileccion por la estrechez. Aun asi me parece exagerado culpar el fracaso de una relacion justificandose en la sensacion del acto sexual ya que en este caso como nos ha pasado a muchos que tuvimos suficientes experiencias previas escojer una pareja adecuada para ‘Calzar’ a nuestro placer es parte del proceso de enamoramiento… asi suene un poco Frivolo pero es Veraz. Ah y por supuesto que todos somos Fetichistas en cierto grado y tengo muy definido ya mis gustos por el tipo fisico y la masculinidad. Por ultimo me sobran los deditos de las manos para conocer de casos en que por mas Dotado que sea el Portador generalmente este desempena un Rol Pasivo… Plancha Quemada! Jejeje

  2. Rafo Says:

    Creo que estas simplificando demasiado el asunto. La admiración y deseo de penes grandes no es patrimonio exclusivo de los homosexuales (John Holmes por ejemplo, tenía el pene más famoso y su exito mayor fue en cine porno straight). Debo bajarle el pulgar a este post por simplón…pero reconozco que hay una tendencia autodestructiva en la conducta de mucha gente gay (pero que nada tiene que ver con la obsesion por el tamaño del pene y si mucho más con la escasa orientación en materia de sexualidad que reciben los adolescentes homosexuales durante su crecimiento). Y a título personal, yo ya estoy harto de las películas con temática gay que son un solo de llanto y torturas…aburren, cansan, desesperan. Prefiero las que tienen un toque cómico o que por lo menos tienen un personaje que sale adelante sin dejar “que le pisen el poncho”. Hay honrosas excepciones por supuesto, como por ejemplo “Brokeback Mountain”, con la salvedad de que la historia transcurre en una época antigua y un lugar extremo en relación a la homofobia. Creo que no falta mucho para empezar a ver más películas reflejando la vida “cotidiana” de las parejas gay “estándar” (un reciente acercamiento sería “The kids are all right”…nominada al Oscar, ni más ni menos). Parejas que han estado años juntas, tienen hijos, y crisis de la edad madura…igualito a cualquier otra aburrida pareja heterosexual.

  3. menssolo Says:

    La industria porno en general presenta a los hombres más pingones por excelencia, ya sean gays, heterosexuales, bisexuales, pansexuales, etc.
    O sea en general, no es sólo en el plano gay que se da este detalle.
    Por otro lado, en mi caso particular:
    1.- A mi me gustan los hombres con penes grandes y no los penes grandes
    2.- No me gusta ser penetrado, no me gusta que me hagan doler, ni siquiera soporto un pene mediano.
    3.- Me gusta ver hombres con pene grande si y solo si me guste el hombre que lo posee, mi morbo y mi imaginación valen más que una introduccion.
    4.- Me encanta mamar un pene y tiene un bonus si es grande.
    En conclusión, como soy bastante raro, no encajo en tu opinión.
    Lo que si te confieso es que (teóricamente) me gustaría poder aguantar un pene de mediano a grande sin chistar.

  4. Martín Fierro Says:

    Estimados, he tenido un día súper atareado, suelo contestar de inmediato. Pero ahí voy:

    Erick: no puedes pensar en un “ano estrecho” sin pensar al mismo tiempo en una pinga que penetrará a ese ano estrecho. ¿Y cómo sentirás la estrechez de ese ano? Con una pinga por lo menos gruesa o medianamente grande. La estrechez le hace par al tamaño, no lo olvides, funcionan juntos.
    Y sobre los fallidos entendimientos en la cama, entre las parejas homosexuales y heterosexuales, es bastante frecuente, aunque en el caso de los homosexuales, como vivimos bombardeados de un discurso de consumo de sexo, esto es más evidente. Por más linda que sea una persona, por más valiosa que te parezca, es de gran importancia cuánto te safisface al estar con él o ella en la cama. Eso separa a un amigo de una pareja, me parece. La insatisfacción sexual no será “la causa” de las rupturas, pero es un paso adelante en la infidelidad y, obviamente, en la posterior ruptura, donde no quedó nada de la “realización” que mencionaste previamente.
    Y la edad no tiene nada que ver. Jacques Lacan, un teórico del psicoanálisis post-freudiano, explicaba que las personas somos sujetos que repetimos los errores constantemente (“pulsiones” les llamaba). Hablando de casos que conocemos, no tienes idea de la cantidad de cuarentones que están en cuanta red social mendigando sexo, pareja o lo que sea por el doloroso miedo de estar solos. En general son personas que no salieron del círculo vicioso y que, probablemente, no saldrán. Y nada tuvo de atenuante la edad.

    Rafo: con todo respeto y cariño creo que no has entendido este post. Aquí no he dicho que ya expliqué el problema de las subjetividades homosexuales en cuanto a dinámicas masoquistas y sádicas. No creo que este post sea simplón en absoluto; de hecho, me parece uno de los que mejor me ha salido, al lado de “¿Todo homosexual adora a un fascista?”, que también es un punto de partido para explicar el sadismo y el masoquismo en las relaciones homoeróticas. Este es solo un bosquejo de lo que merece una investigación más exhaustiva, en disciplinas especializadas como la psicología, la sociología o el psicoanálisis. Y si llamas simplón al post, deberías aportar desde algún campo específico, para enriquecer la discusión. Aquí las ideas nunca se cierran, por algo es un búnker de debate. Por otro lado, tampoco es políticamente correcto decir que nosotros, los homosexuales, somos o sádicos o masoquistas (ni siquiera a grandes rasgos). Dentro de muchos sectores gays (sobre todo activistas) está la idea de hacer una lucha hacia afuera (contra la sociedad heteronormativa) y se olvidan de los problemas de casa (que suelen ser ignorados, vetados, “metidos al closet”). También deseo decir que este blog es cualquier cosa, menos políticamente correcto.
    Sobre John Holmes, hay que entender su contexto. En realidad, en la época de Holmes la pornografía homosexual estaba prácticamente vetada (en algunos estados era ilegal), así que el buen Holmes no se iba a exponer a ser detenido o a trabajar en películas de poca demanda. Pero si te fijas en cuáles son los videos porno más apreciados por los homosexuales, entre ellos están las escenas que Holmes grabó penetrando hombres. Y lo mismo se dice acerca de la existencia de videos homosexuales de Rocco Siffredi o Nacho Vidal (actores de porno straight). O de los inicios de Peter North, otro ejemplo. La pinga, aunque no querramos aceptarlo, vende un montón entre el público homosexual.
    La obsesión por el pene grande está relacionada con todos los otros problemas de masoquismo porque es un reflejo de la interiorización de un deseo ajeno, un deseo que destierra el placer para definirse como puro dolor. El dolor que produce el pene grande y, sobre todo la erotización hacia el pene grande, muestra como hasta el nivel más íntimo podemos ser masoquistas los homosexuales.
    Y sobre el queer cinema, a mí también me jode tanta huevada más de lo mismo. Pero sabes, a los homosexuales les (o nos) encanta sufrir, y también tragarnos disparates. Mira el éxito de series patéticas como “Queer as folk”, sus defensores alegan que se trata de “un reflejo de la vida gay”. No me jodan. Eso de la vida cotidiana de los gays está todavía muy lejos de ser posibles, sobre todo en el Perú, con la loca Carlota, Carlos Cacho y Paolín Linlin. Esos son los homosexuales que los homofóbicos quieren ver en la tele.

    Menssolo: no solo el gay busca el detalle del pene grande, pero me parece que nosotros tendemos más a hablar de ellos (somos más sexuales, estamos bombardeados por un discurso de consumo de sexo).
    No eres bastante raro, estás dentro del esquema que planteo. Incluso cuando dices que no te gustan las pingas grandes, sino los hombres con pingas grandes, estás diciendo algo obvio. Después dices que en teoría te gustaría aguantar un pene de mediano a grande sin chistar (me parece que algo, alguito, te va a doler). Y cuando hablas del hombre que te gusta no descartas tampoco el pene grande, al igual que mamar sobre todo los grandes. Encajas a las perfección en el esquema que planteo: solo hemos hablado de penes grandes en estas líneas.

  5. Rafo Says:

    Tal vez lo que quise decir es que pecas al generalizar demasiado asumiendo que las relaciones gay son especialmente sado-masoquistas. Estoy seguro que dinámicas muy similares se dan a montones en las relaciones heterosexuales. Si quieres utilizar la dualidad pene grande-ano estrecho como un símbolo de un supuesto gusto por “el dolor” (y por “la capacidad de causarlo”) en las relaciones homosexuales, supongo que es válido dentro de la intención de tu post (claramente se ve que la corrección política no es parte de ella jajaja). ¿Y como explicarias entonces que a muchisimas mujeres heterosexuales les encanten los hombres “dotados”? A ellas no les duele tanto ser penetradas vaginalmente por un pene grande, pues la vagina es mucho más elástica que el ano y el recto. Yo no creo que los gays que buscan penes grandes lo hacen por el dolor que causan sino por el placer. Hay una linea fina y borrosa entre los dos y solo alguien que ha experimentado, ejem, la “cuestión” en discusión puede hablar con conocimiento de causa. Por lo que dices en tu post, parece que te consideras 100% activo…no dices claramente si esto ha sido luego de haber probado el otro rol o no. En el caso de que probaste y te dolió, pues eso te daría un sesgo vivencial que se nota muy obviamente en lo que escribes. Todos experimentamos el placer de una manera diferente y lo que te duele a ti puede ser una delicia para otro (tambien se podria hablar de pasivos inexpertos que nunca aprenden como moverse para manejar distintas “tallas” jajaja). Ojo, yo estoy de acuerdo en evitar la corrección política lo más que se pueda, y como dije en mi respuesta anterior hay una tendencia autodestructiva en muchos de los homosexuales (al buscar pareja, al tener relaciones sin proteccion, etc.). Pero tambien estoy en contra de encasillar a todo un grupo humano y sus conductas. Si he de hablar a titulo personal, yo he sentido placer con penes de todos los tamaños (y lo he causado en aquellos que eran estrechos y en los que no tambien jajaja). Y han habido penes grandes que lamentablemente pertenecian a seres insulsos que no merecian la pena, asi como penes mas modestos con dueños que sabian que el buen sexo va mas alla del mete y saca…que sabian que el buen sexo se gesta en el cerebro. Pero como algunos no tienen cerebro, se contentan con tratar de hacer explotar su recto. Es posible que tu post ofenda un poco porque hay algunos a los que no nos gusta que nos pongan en el mismo saco. Ah y de paso…no hay activo 100%, sino pasivo mal c******* jojojo XD.

    • Martín Fierro Says:

      Estoy totalmente seguro de que las relaciones entre homosexuales se orientan, en la mayoría de los casos, hacia dinámicas sadomasoquistas. El bicho sadomasoquista está ahí, entre nosotros, y de eso no tengo dudas. Enseguida te explico por qué.
      Pero ante, el caso de los heterosexuales no me compete mucho y no lo conozco (nunca entablé una relación heterosexual seria). Pero creo que a pesar de la existencia de muchos casos entre los heteros, en el lado de los homosexuales está generalizado, hemos sido cortados por esa tijera del “dolor”. Mencionas el caso de las mujeres heteros gustosas de penes grandes y, sin darte cuenta, ya te contestaste: los homosexuales usamos la vía anal (a menos que sea un transgénero) y, como tú dices bien, el sexo anal suele estar establecido (incluso entre las mujeres hetero) como más doloroso. Una prueba más de que la percepción de nuestra sexualidad se orienta hacia cierto grado de dolor; es decir, el placer construido culturalmente hacia el aprecio de ese cierto grado de dolor. La sexualidad homosexual, usando una metáfora, se resume en la “vía del dolor”.
      No sé qué tendrían que ver mis propias experiencias sexuales, francamente me parece irrelevante. Pero en el post he dejado el link a un video de ItsGonnaHurt donde claramente se puede apreciar la erotización que hay hacia el pene grande y el dolor que soporta el que hace de pasivo ante ese pene. Lo que te quiero decir es que no necesito haber sido penetrado por un pene grande (o chico o mediano) para saber que hay dolor de por medio. Podemos ser más claros (y tú me has ayudado al comparar la penetración anal y vaginal), en la sexualidad de los homosexuales siempre está presente el dolor como componente, nos hemos erotizado a partir del dolor de una penetración anal (más dolorosa que una penetración vaginal, como dejaste claro).
      No se trata de encasillar, me parece que eres tú el que se siente encasillado. No estoy diciendo que todos los homosexuales ven ItsGonaHurt, ni que busquen penes de 20cm para arriba. Sería absurdo. Quiero que quede claro que lo que estoy diciendo es que, al tener como vía de penetración exclusiva el ano, la sexualidad de los homosexuales tiene como componente básico el dolor (ese dolor extra). Y sobre ofenderte, creo que haces mal, pues tú mismo te estás encasillando en la explicación de una tendencia general (que puede ser negada, repelida, disimulada, cambiada, lo que sea, pero que está). Por otro lado, la altísima demanda que tienen los videos de ItsGonnaHurt entre todo el resto de porno gay confirman que el pene grande sigue siendo una de las fantasías predilectas de los homosexuales, por no decir la fantasía predilecta.

  6. Rafo Says:

    Ok, se nota que te gusta ser el que da la ultima palabra jejeje. Tu opinion se respeta, pero igual pienso que decir “TODOS son algo masoquistas” es una generalizacion y a mi parecer toda generalizacion es errónea. Y yo sí creo que tendrias que haber sido penetrado para poder hablar con verdadero conocimiento sobre lo que se siente. Y yo no me siento encasillado (por eso mismo soy moderno y me gustan las dos cosas por igual). Y si hubieras sido penetrado alguna vez, sabrias que el dolor solo se siente al inicio y no durante todo el acto (a no ser como dije antes que el pasivo tenga muy poca experiencia y no sepa como relajarse). Me imagino que deben haber algunos que quieren que les duela (y si no les duele no se excitan), pero ya pues! no puedes afirmar con tanta certeza que somos TODOS. No voy a entrar en detalles acerca de como alguien disfruta o no la penetracion, primero porque es imposible saber que le gusta a cada uno y segundo porque me parece un poco de mal gusto. Y bueno, lo dejo alli para que otros comenten tambien. Si en algo triunfa tu post es en causar polémica…hasta en la forma de responder los comentarios. Felicitaciones.

  7. erick Says:

    Bueno Hablo Rato y describió un tipo de Acto Sexual mas Veraz en el que encasillamos mejor. Tampoco niego que exista el dolor pues se da mas no es el objetivo experimentarlo sino mas bien superarlo relajandose para dar paso al Placer… Vamos Martin! esperamos tu Última Palabra! Jijiji.

  8. Martín Fierro Says:

    Hola Rafo y Erick, gracias por comentar. En realidad, la dinámica comentario-respuesta es la razón de ser de este blog, por algo es un “búnker de debate” y usamos artillería pesada. Mi intención no es hacerlos pensar como yo (es imposible), sino presentar nuestros argumentos para entender mejor un determinado tema. Me anima mucho que comenten porque eso es lo que busco.
    Sigo pensando que todos los homosexuales somos en algún grado sadomasoquistas porque nuestra sexualidad está articulada desde la penetración anal, percibida como más dolorosa que la vaginal. Eso “pequeño” detalle configura nuestra sexualidad. Dije que es una tendencia, la tijera con la que somos cortados, pero eso no significa que no podamos disfrazarla, alterarla o atenuarla; eso es posible, pero siempre está ahí, es parte de nuestra psique, es el origen.
    Cuando dices “toda generalización es errónea” me haces recordar a un juego de un curso de lógica. Es como decir “Toda ley tiene una excepción, menos esta ley”. Tú también generalizas al creer que de por sí toda generalización es errónea. Y vuelves a responderte cuando dices que el dolor es un estado previo, inicial, pero finalmente necesario para el placer posterior. Y después derivas en casos particulares donde el dolor es excitable en sí mismo y debe ser permanente, etc. Si no lo notaste, siempre estamos hablando de dolor porque no podemos salir de ahí, incluso en el tipo de sexo que practicas el dolor es una fase necesaria para el placer. No te olvides de eso.

  9. Rafo Says:

    jajajaja…me parece gracioso tu estilo de hablar con tanta autoridad de las motivaciones y experiencias ajenas. Vamos a ver lo que otra gente comenta, seria interesante.

    • Martín Fierro Says:

      No sé si sea gracioso, tú eres el que cuentas que eres moderno, que te gusta ser penetrado y que te penetren por igual, y que por eso no te sientes encasillado y que a ti no te gusta el dolorcito (salvo al principio), porque eso es una cosa de pasivos sin experiencia (asumo que tú debes tener la suficiente para manejar esas dificultades). Y luego me dices que me anime a probar para que sepa cómo es.
      Sí, claro… yo hablo con autoridad sobre las experiencias ajenas. Ajá. A mí me parece que quien detalla sus experiencias y preferencias personales eres tú. Yo las interpreto, pero el que me da los insumos eres tú.
      Tranquilo Rafo, que esto no es personal, aunque tú quieras creer lo contrario. Y sobre los comentarios, todos son bienvenidos. Me divierten esos en los que me insultan, por ahí tengo un post que se llama “La teoría y la lucha”, hecho de puros insultos.

  10. Rafo Says:

    Bueno si relees lo que acabas de escribir, verás que el que se está poniendo personal (y además descortés) eres tú. Pero no voy a responder. Espero que sigas escribiendo sobre temas así de interesantes, me gusta leer tu blog, y esa es la razón por la cual me suscribí a él. Felicitaciones otra vez.

  11. Martín Fierro Says:

    Ya respondiste y, qué curioso, pero yo tenía la misma sensación de descortesía varias líneas antes de tus últimos mensajes.
    La arbitrariedad del signo lingüístico.
    Saludos y gracias.

  12. ranren Says:

    muy buen blog … me encanta

  13. penede2ocms Says:

    Luego de navegar en la red buscando sexo, sin pensar llegue a este post, me animé a leer uno que otrito artículo y después de perder casi 40 minutos leyendo webada y media sobre dame que te doy, penes, dolor y lágrimas ..cai en la conclusión que las locas por más “educadas” o “poseras” que sean siempre les gusta su buen trozo… es la idiosincracia de las locas y cada vez son más recurrentes en buscar penes grandes. La tengo bien grande y si me gusta cogerme a los pasivos como uds. Loquitas seudo intelectualoides con aires de soberbia que lo que dicen es siempre cierto! jajajaja, pero cuando ven mi vergaza.. se olvidan de todo su protocolo y pose..payasos!!

  14. Empieza la nueva temporada « SinPlumas.com Says:

    […] esa misma línea, Sobre los penes grandes ofrece una perspectiva algo peculiar sobre la génesis de la homosexualidad como discurso. Frente […]

  15. ¿Por qué a los homosexuales les gustan los uniformados? « SinPlumas.com Says:

    […] “Sobre los penes grandes” me pregunté si el dolor era un rasgo constitutivo de la homosexualidad. Ahora estoy más […]

  16. Leandro Says:

    La verdad es que no comparto para nada el articulo escrito anterior, eso de generalizar me parece equivocado, soy gay y me produce repugnancia esas “pingas” tan enormes y no me produce placer y lo digo con sinceridad, se equivocan al ver todo desde ese punto de vista. Y jamas se me ocurrio ir a un antro gay o algo similar a buscar sexo, me parece una locura. Por favor no pongan a todos en la misma bolsa, miren mas detenidamente que hay cosas que pasan desapercividas, claro por que no llaman la atencion.

  17. Knieval Says:

    Pero que análisis mas lucido y completo, es evidente la relacion entre la dominacion y el dominado, el falo = poder, un gran poder relacionado con lo masculino = lo publico = la violencia versus el pasivo = mas privado = sin poder = dominado, el placer como resultado de esta violacion, un analisis claro que no debe ser tomado como algo totalizante, mujeres tambien tienen en una manera enorme la fantasia del poder, el hombre rudo, pero dividamos esa fantasia sexual con la realidad de la construccion de relaciones, acordemos que tambien los sujetos dividen los contructos culturales contextualmente, el tema de fondo es el poder, el poder da placer. pero no necesariamente eso te convierte en masoquista permanentemente. en fin. hay mucho que analisar con respecto a este tema, por ahora solo felicito este analisis no es comun encontrar analisis tan profundos para tematicas queer, en general solo hay lugares comunes o cachondeo, saludos

  18. Oscar Ivan Says:

    Se publicó

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