¿Dios odia a los homosexuales?


Cuando era alumno de Estudios Generales Letras en la Católica uno de los cursos requisito era Fe y cultura actual. Me sentí muy mal al enterarme de esta noticia, pues soy agnóstico desde los 12 años, y odiaba tener que llevar un curso de Teología por obligación. Encima había estudiado en un colegio religioso, así que desde el principio detesté la idea de llevar ese curso (para colmo, dictado por un cura). Lo interesante es que en el camino descubrí que una posición auténticamente cristiana no tiene nada que ver con los disparates intolerantes que suele decir Cipriani en los medios o que viejitos intolerantes como Lay repiten. Ese semestre, para mi total sorpresa, el cura que me enseñó (sociólogo, español y liberacionista, por cierto) me hizo entender que el cristianismo no tiene nada que ver con las charlatanerías y prejuicios que repiten sectores conservadores como el Opus Dei. Ese semestre entendí que no todos los sectores religiosos sostienen argumentos tan estúpidos como los de Cipriani. Y también entendí que ser cristiano no es ir a comerse hostias en la misa, ni persignarse por cualquier disparate, ni pensar que los males del mundo se resuelven rezando. Recuerdo unos ejemplos que nos ponía el padre Andrés (a quien nunca llamé “padre”, sino “profesor”). Por ejemplo, una señora puede confesarse todas las semanas, ir a misa todos los domingos y comulgar, saberse todas las oraciones, rezar todos los días, pero si en su casa maltrata a su hijo o a su empleada doméstica no es cristiana. Así de drástico. Otro ejemplo más duro es Pinochet, quien para muchos chilenos “católicos” y sobre todo para los curas opusdeístas que apoyaron su golpe contra Allende, era un cristiano ejemplar: comulgaba todos los domingos. Eso bastaba, en la lógica de estas personas, para ser cristiano. La pregunta está en saber quién le daba la hostia cada domingo a un genocida que tenía por costumbre aniquilar estadios llenos de gente. Eso, por supuesto, es una hipocresía que poco o nada tiene que ver con el legado cristiano. Andrés solía decir que su dios no podía ser el mismo dios de Pinochet.

¿Pero qué es un cristiano? En términos simples, alguien que imita a Cristo (o Jesús) en su quehacer diario, en su obra, cada día, y adaptando el mensaje a los tiempos actuales. Hay, por cierto, una serie de interpretaciones sobre su vida. Los más intolerantes son los idiotas que se ciñen a la Biblia para repetir al pie de la letra lo que dice, esos que no entienden que un libro de hace veinte siglos (escrito por personas determinadas por una cultura y un tiempo diferente al nuestro) debe ser interpretado por un especialista con un conocimiento importante de lenguas muertas (griego, arameo, sánscrito, etc.), de geografía e historia antigua (hay un sinnúmero de errores históricos y geográficos en la Biblia que solo un especialista puede notar), de filología (para todo aquello que se pierde o que es inexacto de la traducción de una lengua a otra), de teología (por las ideas teológicas que expone la Biblia, de un tiempo determinado) y un largo etcétera. En conclusión, cualquier hijo de vecino malinformado e ignorante, como tantos “cristianos” que creen entender un libro lejísimos en tiempo y en idiosincrasia, no puede decirnos nada realmente útil sobre la Biblia, salvo paporretear los disparates que le ha dicho algún pastor casi tan desinformado e ignorante como la gente que reclutan estas cuasi religiones. Para ilustrarlo, es como pedirle a un ingeniero civil que haga una edición crítica de una obra de Shakespeare.

Pongamos un ejemplo: la misoginia. En la Biblia, sobre todo en el Antiguo Testamento, hay un desprecio sumamente notorio por las mujeres. Siempre son la última rueda del coche, las que no pintan para nada, las que pueden ser despreciadas, violentadas, asesinadas y un largo etcétera. De ellas, las putas son lo peor, la escala más baja. De igual manera, los niños son vistos como estorbos, como personas aún incompletas e inútiles. Lo mismo pasa con los pobres y los enfermos, ¿quién no se acuerda de los leprosos? Esa es la sociedad en la que Jesús aparece y lo interesante de su mensaje es que se enfrenta a ese orden social. El mensaje de Jesús no es “vamos a rezar por la paz y el amor del mundo” y ya. Tampoco es golpearse el pecho, “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”. Jesús lucha pacífica y frontalmente contra esa sociedad corrompida, se pone del lado de los marginales, de los olvidados, de los últimos de la fila. Pero no les dice “sufre, sufre, cuando mueras tendrás tu recompensa”. Jesús se propone cambiar el mundo de acá. Se junta con las mujeres (hasta con las putas) y les dice que lo sigan, les dice a los niños que se acerquen porque de ellos es el reino de Dios (algo que horrorizó a las autoridades religiosas de su tiempo), les dice a los pobres que no deben pagar los impuestos a los romanos (que en su época tenían una serie de intermediarios, lo que los hacía impagables), cura a los leprosos, etc. El relato de su vida es sumamente fascinante porque lo que hace es subvertir el orden establecido, con acciones concretas. Su obra es ir en contra de los grandes maestros de la ley (judíos como él, y expertos en una interpretación limitada del Antiguo Testamento). Jesús no teme ir en contra del poder de las autoridades de su religión, a las que ve corrompidas. Se enfrenta a esa sociedad no con la violencia, sino con el ejemplo, el respeto a la vida y la palabra (sus famosas parábolas).

Es precisamente la desestabilización del orden lo que preocupa a las autoridades. Si recuerdan la historia, son las autoridades judías (más que las romanas) las que están preocupadas por deshacerse de él. Es peligroso, los marginados lo siguen, le hacen caso. La idea no es que “Jesús vino a morir para salvar a los pecadores del mundo”, esa es una fallida interpretación de san Anselmo. La idea es que Jesús hizo algo considerado peligroso para las autoridades de su época (se compró el pleito de los marginados) y fueron esas acciones las que provocaron que las autoridades judías busquen la manera de eliminarlo.

He hecho un largo recuento a partir de mis recuerdos de las estimulantes clases del padre Andrés, quien si por alguna casualidad de la vida llega a leer este post pido que perdone los errores o las generalizaciones que se me puedan haber pasado, las cuales son de mi entera responsabilidad. Decía que hice un largo recuento para responder a la pregunta inicial: ¿Dios odia a los homosexuales? Yo diría que depende del dios que quieras tener, pues ya les mencioné que Pinochet tenía un dios a su medida, dizque cristiano, que lo premiaba con la hostia cada semana, después de matar estadios llenos de gente, entre otras cosas que nada tienen que ver con las acciones de Jesús.

Si yo creyera en un dios, creería en el dios cristiano que se puso del lado de los más débiles, de los marginados, de aquellos que no tenían voz. Recuerdo, entre tantas otras cosas que, en una de esas clases de Fe y cultura actual, los alumnos quedamos en silencio después que el padre Andrés nos hizo pensar en cómo se podía ser cristiano hoy en día. Por supuesto que no es ser cristiano simplemente meterse a misa o comerse hostias, ni persignarse, ni rezar antes de dormir. Recuerdo que nos preguntó cómo podíamos seguir el ejemplo de Cristo hoy en día y estuvimos en silencio unos instantes. “Estar del lado de los marginados”, dijo alguien, y de inmediato el profesor repreguntó: “¿Y quiénes son los marginados de hoy?”. Bueno, estaban los pobres y las putas (como siempre), los huérfanos y, para mi gran sorpresa, el padre mencionó a los homosexuales. Todos los alumnos nos quedamos impresionados, pues este argumento iba en contra de las usuales declaraciones de curas como Cipriani (o de los curas de mi colegio). Es decir, ser cristiano en estos días, entre otras cosas, significa ser solidario con los homosexuales, comprarse el pleito de estos marginados, defender sus derechos, la igualdad y el respeto que buscamos de parte de la sociedad.

Sería muy simplón decir que todos los curas y los católicos son homofóbicos (y pederastas). No manejo estadísticas, tampoco se trata de hacer una. Pero mientras existan los que no crean en la cháchara conservadora de siempre, no se podrá generalizar. Cipriani no es toda la Iglesia, incluso diría que Cipriani no es cristiano, como lo ha demostrado en toda su vida pública. Si algo aprendí del cristianismo en esas clases es que Jesús se peleó contra el sistema, pero de una manera no violenta. Con ideas, con acciones, con una intención clara de cambiar el mundo, este mundo. Su compromiso fue con los aplastados y apestados del sistema, no con los hipócritas maestros de la ley, llenos de lujos y ambiciones personales.  A Cipriani y a Bambarén les diría que es el colmo que un homosexual agnóstico como yo les esté recordando cuál es el mensaje cristiano, ese compromiso con los más débiles y oprimidos que pasan por alto.

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6 comentarios to “¿Dios odia a los homosexuales?”

  1. Rafo Says:

    Muy buen post. ¿Pero donde están los sacerdotes que apoyan a los marginados? ¿Por que no hablan ahora? Lo que pasa es que hay un regimen de terror en la Iglesia Católica (de los Evangélicos no hablo porque esos rozan la locura), el Opus Dei es una secta maligna y sus ramificaciones políticas y económicas tienen a los católicos sensatos arrinconados. No me explico su silencio, si no es por esa razón. Esteee…y creo que se dice “corrupto” no “corrompido”.

    • Martín Fierro Says:

      Sí hay sacerdotes que apoyan a los marginados (sobre todo los de los grupos más progresistas), pero no todos están en el poder ni tienen el acceso a los medios masivos para declarar. Sin embargo, por lo menos Bambarén ha pedido disculpas y se ha rectificado.
      Algo bueno es que el padre Gastón Garatea, el asesor de la Dirección de Responsabilidad Social de la Católica, se ha pronunciado a favor de la unión civil entre personas del mismo sexo. Con respecto al tema del matrimonio, ha dicho que tiene que estudiarse el tema, lo cual es una posición abierta a este punto.
      La noticia está aquí:
      http://www.diario16.com.pe/noticia.php?id=1184

  2. Rafo Says:

    Hasta ahora no habia visto el video de las declaraciones de Bamba-ren porque queria evitarme el fastidio. De lo que dijo el individuo ese, ya se ha hablado de sobra. Lo que me impresiona es la bajeza de los periodistas. Se nota claramente que estan buscando incitar al tipo este para que hable sus barrabasadas. La que inicia dice: “¿Por que hacen estas propuestas?”, El que sigue pregunta: “El sigte paso es ¿el matrimonio religioso entre hombres?”, y para terminar otro idiota remata con “¿todo es un circo?”. Todos sólo buscan provocar a la “fiera”, eso es lo que enseñan en la universidad a los estudiantes de periodismo (claro, si es que fueron a la universidad).

    • Martín Fierro Says:

      De hecho, en las facultades de Comunicación, al menos de una universidad que se respeta mínimamente, no se enseña esa mierda. Esa mierda te la enseña la calle, la chamba, la peliculina mediática para tener un grupo de babosos detrás del último escandalete. Como verás, tampoco le tengo mucho aprecio a los periodistas. Y siempre que encuentro o conozco periodistas les recomiendo leer Sobre la televisión, de Pierre Bordieu. Ellos, después de leer, solo dicen: “Pucha, es que chamba es chamba pues”.

  3. ¿Dios odia a los homosexuales? (documental) « SinPlumas.com Says:

    […] las lecturas literales, que promueven odios y marginaciones. También pueden leer mi post ¿Dios odia a los homosexuales?, del 26 de […]

  4. Sonny Says:

    Interesante tu post; es visible tu intolerancia hacia los que creen diferente a ti; expresiones como …Los más intolerantes son los idiotas que se ciñen a la Biblia para repetir…son una muestra de ello.
    La Biblia mi querido amigo no es un libro tan misterioso e inalcanzable como planteas; fue escrito en tres idiomas ( griego, hebreo y arameo, los tres de uso actual, sino mira La Pasion de Mel Gibson grabada casi toda en arameo); ciencias como la arqueologia respaldan la historia narrada y temas como los derechos humanos, la constitucion inglesa,las leyes suizas, el sistema de division de poderes y miles mas estan inspirados en este poderoso libro.
    El analisis de la obra de Jesus que haces es correcto pero incompleto. Si, Jesucristo se identifico con los marginados, pero fue mas alla; planteo mediante sus extraordinarias enseñanzas las pautas para el desarrollo y la superacion de los mismos. A tu analisis le falta recordar la dimension moral de Jesucristo que es la base para el desarrollo de las personas.Salvó a una mujer que fue sorprendida en un acto adultero y a quien los religiosos de la epoca quisieron apedrear; pero no solo le salvo la vida: le dio la pauta para una autentica liberacion: ” Vete y no peques mas…”Y esa es la dimension moral de la que te hablo; habria que estudiar con mas detenimiento cual era la moral de Jesus, su etica, sus principios y valores en todo orden: social, economico, educativo y tambien sexual, porque creeme que El opino al respecto.
    Quiero felicitarte por el esfuerzo que haces por postular la ideologia gay, el analisis del modus vivendi de este segmento de la poblacion, es de valorar tu valentia en la red y tu apertura; solo dejame sugerirte que no caigas en el error tan humano de calificar desdeñosamente a los que no piensan ni ven la vida como tu.
    Slds
    Sonny

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