BaitBus.com: ideología en la pornografía gay


Una muchacha y un muchacho son seguidos por un camarógrafo en la búsqueda de algún hombre  apetecible en alguna de las calles de Miami. Encuentran un hombre corpulento que acaba de salir de entrenar del gym (seguramente deseado por  varios hombres y mujeres), la muchacha le dice que están haciendo un video sobre fitness e incremento de masa corporal, de modo que le darán 20 dólares si los acompaña (a los muchachos) a su van para una entrevista. El tipo acepta y una vez dentro de la van, en pleno movimiento, la chica que está a su lado empieza a acariciarlo e insinuársele con desparpajo. Este hombre corpulento, que no sabe que es en realidad una víctima, le sigue el juego, hasta que la muchacha se saca el brasier y muestra unos senos exuberantes. El hombre corpulento aprovecha para tocar y la muchacha le dice que desea hacerle sexo oral. El hombre corpulento, pensando que es su día de suerte, acepta, aunque no ha prestado atención a lo más importante: la chica le pide que se vende los ojos para hacerle sexo oral. El hombre corpulento accede a ser vendado y es aquí donde por fin entra en acción el muchacho, quien se escabulle hasta llegar al pene del hombre corpulento. En realidad, todo es un engaño, ¡es el muchacho quien le va a hacer sexo oral al hombre corpulento y no la muchacha! En un momento determinado, el hombre corpulento se da cuenta, se saca la venda y se enfurece. Es aquí donde viene una negociación: le empiezan ofreciendo 50 o 100 dólares para que, a pesar de todo, se tire al muchacho. El hombre corpulento solo acepta cuando le ofrecen 400 dólares. Y así, con un poco de asco en la cara, se tira al muchacho. De repente, cuando están a punto de pagarle el dinero ofrecido, la van arranca y deja al hombre corpulento en medio de la calle.

Este es el argumento de uno de los videos más populares de BaitBus.com, uno de los realitys porno gay más populares de Internet. Este, de por sí, deja una serie de detalles ideológicos interesantes acerca del homosexual frente al heterosexual. Para comenzar, el hecho de que se trate de un reality, implica una cercanía con lo que se considera la realidad, lo verídico, lo que no es tan fantaseado o falseado, como sí ocurre, por ejemplo, en las películas porno de los años 70, 80 y los primeros años de los 90. Vemos que una situación convencional, grabada con cámara al hombro, se convierte en ilusión de realidad, de que una situación como esta es perfectamente posible. No son modelos (aunque muchas de las víctimas se vean bien), ni actores famosos, son “gente de la calle”. De hecho, por la reacción tan violenta de algunas “víctimas” (tirar la cámara, golpear al muchacho, amenazar a la muchacha, etc.), esta serie porno me parece una de las más logradas en cuanto a la ilusión de realidad (si es que en alguna ocasión no fue cierto que efectivamente cogieran sus víctimas de la calle).

Esta plataforma de realidad cotidiana permite comprender una serie de discursos ideológicos, y en este caso sigo el famoso ejemplo de Slavoj Zizek acerca de los baños en El acoso de las fantasías. La pornografía está llena de ideología, la verdad está afuera. Lo primero, qué duda cabe, es pensar en cuántos homosexuales fantasean con conquistar a un heterosexual. En algunas páginas he visto foros absurdos con títulos aún más absurdos, tipo “¿Cómo conquistar a un hetero?”. Y es que, aceptémoslo o no, el heterosexual es un objeto de deseo homosexual que en BaitBus.com han identificado muy bien. En esta serie, el heterosexual es accesible, no es solo un deseo, es algo cotidianamente posible y tangible por medio de la treta o el engaño, una doble treta o un doble engaño. La primera consiste en la desdiferenciar el goce que puede sacar un hombre heterosexual de un homosexual o de una mujer (el sexo oral es placentero en ambos casos), la segunda consiste en convencer al heterosexual (de que acceda a una relación sexual) con dinero que nunca le da. ¿Qué vemos aquí? Varias cosas: que el heterosexual es accesible mediante el engaño y el dinero (esa idea tan gringa de que todos tienen su precio), pero también una especie de venganza al final de los episodios, algo así: “tú, heterosexual, que tuviste sexo conmigo, un homosexual, recibirás el castigo de no poder decir que sacaste provecho (monetario) de mí, pues tuviste sexo con un homosexual y no recibiste nada a cambio, ya que no te pagué nada y, más bien, saqué provecho de ti”. Es solo una interpretación, no hay que asustarse. Quizá sea productivo mirar con detenimiento la pornografía actual para comprobar que, a pesar de la cotidianización (esa ilusión de realidad), aún nos venden fantasías, realizaciones de deseos, como podemos ver en esta secuencia porno.

Pueden ver el trailer oficial aquí.

Pueden ver el desenlance del episodio aquí.

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3 comentarios to “BaitBus.com: ideología en la pornografía gay”

  1. Empieza la nueva temporada « SinPlumas.com Says:

    […] Baitbus: ideología en la pornografía gay resultó un post bastante popular. En él recreo la manera en que la pornografía hace desear […]

  2. Victor Says:

    supongo que esta serie que esta muy bien hecha será mentira porque me imagino que un hetero furioso podria propinar una buena paliza y aqui ninguno lo ha hecho, no me la creo.

  3. sin plumas Says:

    esta chistoso pero bueno

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