¿Los homosexuales somos más inteligentes?


Muchas veces he tenido esta conversación y en cada una de ellas he defendido posiciones totalmente dispares (y a veces disparatadas), pero hoy me quiero poner un poco serio y lanzar una interpretación. Lo primero es aclarar a qué nos referimos con “inteligencia”, lo segundo es pensar en qué podría determinar que un homosexual sea más inteligente que un heterosexual.

Por inteligencia no deberíamos pensar en el coeficiente intelectual (C.I. o I.Q.), el resultado de ese test que todavía hacen en los malos colegios y que solo sirve para medir el razonamiento lógico-matemático-verbal. Hace ya unas décadas Howard Gardner formuló la teoría de las inteligencias múltiples, con la cual la mayoría hemos tenido la suerte de educarnos. En general, esta teoría propone que las inteligencias son varias y predominan en ciertos aspectos del conocimiento, a partir de una base intuitiva-empírica. Así, alterando los nombres originales, tenemos la inteligencia músical, la espacial, la lógico-matemática, la social, la verbal-lingüística, etc. En conclusión, lo que haría a una persona “sobresaliente” es que no solo pudiera desarrollar una inteligencia, sino que pudiera dominar más de una o, en otras palabras, que una persona pueda adaptarse y responder mejor a situaciones adversas, que requerirían distintas inteligencias.

Con esta última idea lanzo mi propuesta provocadora: ¿no son los homosexuales, en general, personas que tienen que adaptarse a un mundo heterosexual que no tiene que ver con su orientación sexual? Es decir, ¿los hombres homosexuales que desde niños sentimos esa atracción por otros hombres (lo cual está prohibido por la sociedad) acaso no hemos tenido que sortear una serie de obstáculos para no ser castigados o reprendidos por el sistema heterosexual? Una de esas estrategias ha sido el disimulo: construir una identidad heterosexual para funcionar dentro de ese sistema o, en otras palabras, dejar nuestra identidad homosexual relegada, en la instancia privada, para movernos con nuestro lado “heterosexual” en la instancia pública. Claro que esto suena muy extremo, pero sirve para ilustrar lo que quiero decir.

La mayoría de homosexuales, los que estamos integrados al mundo heterosexual porque no somos identificables con el estereotipo del homosexual (la loca ridícula y escandalosa), hemos aprendido a lidiar con el sistema o, mejor aún, a desafiarlo desde adentro. Si no fuera así, cada homosexual sería una entidad aislada, incomunicada con otros homosexuales. ¿Qué tiene esto de relevante? Pues que además de aprender las reglas del mundo heterosexual, ha habido un aprendizaje adicional, que no lo ha enseñado el poder heterosexual, que es en este caso la manera de ser homosexual. ¿Quién enseña a ser homosexual? El colegio, el estado y la sociedad, en general, enseñan que el hombre y la mujer se juntan para tener hijitos y vivir felices para siempre. Lo que queda excluido de ahí es un concepto algo amorfo, lo homosexual es una cuestión ambigua. ¿Pero cómo aprende el homosexual a ser homosexual? De hecho, no tengo la respuesta final a esta cuestión, pero sí puedo decir que es yendo “más allá” del discurso oficial, es decir, de las reglas heterosexuales típicas.

Vamos a ponerlo más claro: si yo fuera heterosexual, para mí sería más fácil sentir que pertenezco a este mundo porque este mundo está hecho para personas como yo. Porque la ley heterosexual dice que a los hombres le gustan las mujeres y a mí me gustan las mujeres (es un ejemplo). Y a partir de ahí hay una serie de matices y enseñanzas de cómo debe ser el heterosexual, los cuales están en todos lados, en los medios masivos, en la familia, en la escuela. Incluso en las relaciones de pareja todavía subsisten los prototipos de “caballero” y de “dama”, del amor puro, del complemento, etc.

En el lado homosexual, y hablo como hombre homosexual, yo no tengo encima un poder que me diga cómo ser homosexual, sino un poder-ley que me dice que no debo ser homosexual. Así que además de conocer el mundo heterosexual para no desafiarlo abiertamente (y que se me venga encima), debo aprender casi intuitivamente cómo ser homosexual. En una relación de pareja se puede ver la ambigüedad mejor: quién es el que debe “llevar” la relación, quién es el que debe dar el primer paso cuando hay una pelea, cómo debe ser el trato en la intimidad y un largo etcétera. Hay casos en los que se copian los modelos heterosexuales (sé de gays pasivos que se comportan como las chicas más caprichosas y engreídas que he conocido), pero la mayoría del tiempo ese “cómo actuar” es una interrogante.

Yo no diría que los homosexuales son más inteligentes que los heterosexuales; sin embargo, creo que un homosexual, en un mundo heteronormativo como el actual, no la tiene nada fácil. Es decir, un homosexual tiene que, prácticamente, ensamblar un mundo alternativo en donde moverse como homosexual, a la par del mundo heterosexual en donde se mueve públicamente. Es una especie de tendencia esquizofrénica (no me refiero a ninguna patología, ojo) que le da la capacidad al homosexual de pensar y repensar la sociedad heteronormativa (tiene que conocerla bien porque la desea transgredir silenciosamente), lo cual le da quizá una mirada más crítica, menos conforme que la que tiene un heterosexual. Ya lo he dicho muchas veces, refiriéndome a lo que los críticos llaman el “lugar de enunciación”: no es lo mismo ser pobre, así como no es lo mismo ser blanco, o haber nacido en provincia, o vivir en San Isidro. Las experiencias y la manera de ver la realidad no son iguales. Y no es que una sea mejor, sino que son diferentes, influidas por diferentes factores. Quizá lo más esperanzador, en el caso de los homosexuales, es que nuestra mirada puede ser más crítica, más aguda, y desenmascarar fallas del sistema-ley heterosexual en el que nos movemos. ¿Eso nos hace más inteligentes que un heterosexual? Creo que solamente nos hace tener una mirada diferente, afín a nuestros intereses o problemas.

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11 comentarios to “¿Los homosexuales somos más inteligentes?”

  1. Justin Says:

    hola martin, quiero felicitarte por tu blog! recien lo encontre y a primera vista me parece bastante profundo. tendras que disculparme pues el castellano no es mi primer idioma. me falta leer todos tus posts y puede ser que mi pregunta sea algo que discutes en otro post, pero porque desprecias tanto a la loca? e.g. “la loca ridicula y escandalosa”

    eso te pregunto porque en tu post sobre Lady Gaga con la referencia a Butler me parece una elogia a la transgresion. en mi opinion la loca (o el arquetipo de la loca) es una transgressora par excelence pues mediante su manera de comportarse (es decir, su performance) la loca presenta un desafio a las normas arbitrarias y contingentes del genero aun mas que el gay desafia “desde adentro.”

    me interesara lo que opinas o esto puede ser el tema de tu proximo post?

  2. Martín Fierro Says:

    Hola, gracias por comentar.
    En este post yo hablo del “estereotipo de loca escandalosa y ridícula” como algo construido desde un sector no-homosexual. En los próximos días escribiré un post precisamente titulado “La feminización del homosexual”, aquí tendré muchos videos para demostrarte cómo funciona la feminización del homosexual como manera de perpetuar la marginación.
    No creo que la loca sea en sí misma una posición de lucha, sino más bien todo lo contrario. Es aquello que complace al poder homofóbico-discriminador que prefiere adormecer a todos los homosexuales en esa categoría (en la lógica binaria hombre-mujer, la loca sería una mujer “mal hecha” o “mal presentada, pero finalmente un intento de mujer). Creo que la loca lo que hace es obedecer el cliché del poder homofóbico, precisamente la ridiculización es parte del discurso homofóbico, entonces al ser ridículo lo único que hace es asentir al poder homofóbico.
    De todas maneras escribiré algo sobre el tema, pero después del 17 de diciembre. Lamentablemente, por motivos laborales y personales, me encuentro sumamente ocupado hasta esa fecha.
    Muchas gracias por comentar.

  3. Justin Says:

    al paracer si estoy de acuerdo contigo , en el sentido de que el leitmotivo de la loca en el paisaje mediatica popular peruano (i.e. television http://www.youtube.com/watch?v=ZbbCGHjPBWM , los periodicos, figuras de la farandula como cacho, etc ad nauseum) tiene que ver mas con una produccion de una imagen escandalosa y de retratar el homosexual como el otro/el bicho raro que con una reivindicacion de la transgression y la subversion. sin embargo, hay personas que actuan como locas de verdad. y creo que es un poco mas complejo que complaciendo con discurso homofobico. hay temas de raza y clase social que son pertinentes, esp. en una sociedad poscolonial. me pregunto si locearse es una opcion para aquellos que no cuentan con la capital simbolica de ser the modern, gay man?

    bueno esto puedes discutir en tu proximo post, simplemente creo que hay que tener cuidado en este asunto pues no queremos castigar el milieu hetero mientras tanto nosotros los homos reproducen las mismas stigmas, no?

    tengo ganas de leer tu proximo post! que disfrutes mucho del verano alla en peru pues aca hace un frio terrible!

  4. Martín Fierro Says:

    A ver, te lo pregunto de esta manera: ¿tú crees que uno “nace” loca, o tú crees que es el discurso heteronormativo-homofóbico es el que disciplina (construye) al sujeto que es loca? Para mí es lo segundo, para mí la loca es exactamente lo que dicta el discurso homofóbico-heterosexual, ser “loca” es lo que desean los homofóbicos, pues implica una posición que puede ser subestimada fácilmente. Bueno, has logrado que adelante parte de mi próximo post. ¡Te felicito! jejeje Un abrazo

  5. Justin Says:

    jajaja bueno yo no se si tus felicitaciones son sinceros; no obstante te lo agradezco 🙂

    tambien disculpame por mis errores de ortografia

    RE: tu pregunta
    no creo que uno nace “loca” pues no veo la sujectividad como esencial o natural. en eso si estamos de acuerdo!!! sin embargo, si fuera el discurso homofobico que disiciplina la loca, habrian locas en todo el mundo, no? es imposible traducir loca en ingles, este sujeto aca no existe (excluyendo las comunidades inmigrantes)

    en este momento, simpatizo mas con Lemebel (vease por ejemplo “loco afan: cronicas de sidario” o “tengo miedo torero”) que con tu explicacion. es decir (en pocas palabras) que cuestiones de clase y raza tambien construye la sujetividad de la loca. i wonder if your next post will convince me otherwise?

    ok te dejo, gracias por conversar conmigo! escribes cosas que si valen la pena leer, espero que hayan mas peruanos (gay, loca, whatever) que acercan a tu blog. como ya escribi, estoy con ganas de leer tus siguientes observaciones. abrazos.

  6. Clint Says:

    Te equivocas, en tu reducción limitada de tu defensa homosexual, imaginas y sueñas un mundo donde el heterosexual no tiene QUE AJUSTARSE A LA VIDA NORMATIVA y el homosexual si, o en todo caso MÁS. Falso, el adaptarse a la normatividad y a la presión de la esfera social da lo mismo seas o no perro, pericote o gato.

    Bajo tu punto de vista, un gordo y un gay no se distinguen en nada, y ambos compartirían ese inapreciable don de la inteligencia adaptativa.

    Como si un heterosexual no tuviera q enfrentarse a la vida. Esta ceguera tuya no es otra cosa q una estrategia inconsciente que tiene como guía principal el discurso de la victima eterna, el judio de los rosas. Y mas que hacerle bien a tus descabelladas hipótesis lo único que consigues es encerrar mas a los homosexuales en un Guetto.

    Para que querrías que salgan de su encierro si el objetivo de tu blog es liberarlos finalmente. Dependes de que sigan pensando este tipo de cojudeces X ES MAS INTELIGENTE Q Y.

    pobre en realidad.

    • Martín Fierro Says:

      No has leído con atención.

      Es evidente que todos los sujetos se adaptan a condiciones específicas, pero en el caso del homosexual es evidente que hay un patrón heterosexual en los sectores mediáticos, en la tradición, en la ley, en la familia, en las religiones, etc. Es evidente que el mundo está pensado para la pareja hombre-mujer, y no para una pareja hombre-hombre, mujer-mujer, y todas las posibilidades posibles que no sean la típica hombre-mujer. El mundo es heterosexualmente normativo, ¿sabes qué significa eso? Que la norma es heterosexual, en casi todas las instancias la vida tiene modelos heterosexuales, desde los más íntimos hasta los más públicos. No significa que un sujeto copie exactamente la norma o que no pueda salir de ella. Es evidente que la norma nunca toma por completo al sujeto, sino que lo disciplina, condiciona ciertos aspectos, aunque otros escapan de ella. Ahora, que creas que un heterosexual tiene las mismas dificultades de adaptación que un homosexual, es de una miopía extraña, hasta graciosa. Hay un plus en las dificultades para un homosexual. Evidentemente los modelos heterosexuales son la norma (y los heterosexuales pueden identificarse con ellos más fácilmente); estos modelos son públicos, abiertamente aceptados, mientras que los homosexuales no. Venimos al mundo y no hay modelos homosexuales (y si los hay, son condenados). No es hacerse la víctima, todo lo contrario, aquí creemos que hay agencia subalterna: los homosexuales hemos resistido la norma y le hemos sacado la vuelta, y lentamente conseguimos aceptación por una diversidad de estrategias (algunas más efectivas que otras, por cierto). Aquí nadie se victimiza, aquí reconocemos las condiciones (las reglas de juego de la heteronormatividad) en la que nos movemos los homosexuales precisamente para combatirla, para sembrar el miedo en la heteronormatividad. No hay víctima eterna (si es que has leído otros post de este blog), consciente o inconsciente, aquí hay una situación de lucha efectiva, empoderamiento, barajar estrategias que sirvan.
      Y una vez más, vuelves a caer en un error al señalar que en mi lectura postula que los homosexuales son más inteligentes. Vuelve a leer el post, pues la conclusión no es esa.

      Pobre lectura, en realidad.

  7. Los números de 2010 « GaySinPlumas Says:

    […] ¿Los homosexuales somos más inteligentes? noviembre, 20107 comentários […]

  8. Nuevas y antiguas « GaySinPlumas Says:

    […] cuarto lugar, “¿Los homosexuales somos más inteligentes?” intenta dar luces sobre esta polémica pregunta, reparando específicamente en la transgresión […]

  9. FarankoReal Says:

    Creo que generalizas (aunque se que no es tu intencion) en esta entrada. Mencionas al estereotipo homosexual loca, deseosa de ser Drag Queen, que se autodenomina Bebita, cizasañosa, venenosa, busca sexo, etc. Eso es lo que el comun denominador de heterosexuales concibe. Y por otra parte mencionas al hombre masculino heterosexualmente visible, caleta. Pero creo que olvidas al grupo de homosexuales que no buscan reprimir su homosexualidad pero tampoco hacen alarde de ella. Aquellos (que como yo) no somos los machos del barrio, pero tampoco somos una parodia de mujer disforzada y ridicula. Aquellos que no tenemos miedo de decir publicamente que somos gay y por eso no ansiamos ser mujer. No comparto tu idea central. No considero que un homosexual se ciña un mundo “heteronormativo” como tu lo mencionas. Ni que en todo caso un heterosexual viva una vida plenamente sencilla. Creo que al hacer un tipo de “teria” como la que planteas debes recordar que somos una minoria dividida. No todos somos iguales. Y recordar siempre que mas que homosexuales somos humanos y muchos lo olvidan.

    Perdona mi puntiacion, pero estoy leyendo todos tus post porque estan interesantes, sin embargo, no comparto TODAS tus opiniones.

  10. Martín Fierro Says:

    A ver, no creo poder explicar la psique de todos los homosexuales, pues estos son sumamente diversos. Lo que podría explicar es en sí algo más similar a la experiencia personal (creo que de lo único que podría hablar con cierta autoridad). Lo interesante, por supuesto, es que el discurso heteronormativo adjudicó la “masculinidad” solamente para los heterosexuales y construyó al homosexual como aquello que dices (bebita, cizasoñosa, etc.). Creo que a muchos de nosotros, y me parece que a la mayoría, no reprimimos los que somos. Nos gusta ser varoniles y nos gustan los patas iguales (no es que seamos “mujeres” encerrados en cuerpos equivocados). Así que no sé hasta donde “reprimiría” lo que soy, salgo ponerse una camiseta que diga “Soy gay”, pues mi familia y la gente más cercana lo sabe. Ser un sinplumas. Ahora bien, creo que la mayoría de los gays (los que no asistimos a las circenses Marchas del Orgullo y besuqueadas masivas) si ocultamos durante los primeros años de nuestra vida esa preferencia por el mismo sexo que los heterosexuales no comparten y que, conforme vamos creciendo, vamos sacándole la vuelta a su vez a esa norma.
    Tienes toda la razón en afirmar que no es el único camino, tú seguramente tienes otra experiencia con respecto a tu sexualidad. Este post no pretende hablar universalmente de la experiencia de todos los gays, pero creo que sí trata de la mayoría, los que no somos públicos.

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