El ojo que vigila y castiga


En 1962, durante dos semanas, la policía de Mansfield (Ohio, Estados Unidos) instaló una cámara oculta (con su respectivo camarógrafo) dentro de un baño público de esa misma ciudad. El objetivo era tener la evidencia de actos “espantosos” que se creía que venían sucediendo ahí. El resultado de esta acción fueron 17 hombres detenidos (podemos ver a varios de ellos en el video). Hojeo el texto que acompaña al documental Tearoom de William W. Jones (el “documental” no es más que los videos, sin comentarios o narraciones, tal como fueron obtenidos del archivo policial) y leo los editoriales de los diarios de la época que hablan de “depravación homosexual”, “desviaciones sexuales” o “actos bestiales” y, es más, un periodista dice en su noticia que las tomas sobre la actividad de esos baños son “impublicables” en el periódico porque eso viola las leyes de Ohio, la decencia y la humanidad.

Algo importante es preguntarse a qué se debió esta acción. Lo que pasa es que habían asesinado a dos niños previamente en esa ciudad. El autor confeso del crimen mencionó ese baño de Mansfield como uno de los lugares que frecuentaba. Lo que tenemos ante nosotros es un ejemplo claro de la “patologización” del homosexual, algo que en 1962 en Estados Unidos se consideraba un argumento “científico”: todos los homosexuales son desviados, anormales, y así como cometen actos impublicables (como la sodomía) son capaces de matar a niños o abusar de ellos. La patologización de la homosexualidad (en la psiquiatría sobre todo) ha sido uno de las injusticias científicas más grandes del siglo XIX y buena parte del XX. Les cuento esto porque conozco a dos psicólogas (ya mayorcitas, por cierto) que todavía creen que el homosexual es, en términos fáciles, la escoria social que viola, mata, aniquila, etc., solo por ser homosexual. No es una tendencia aislada, claro. Felizmente poco a poco se va separando la patología de la homosexualidad. Esto lo digo porque hace unos días capturaron a un pedófilo que comercializaba la pornografía que conseguía y que, incluso, él mismo hacía con menores de 11 años. A pesar de lo lamentable que resulta esta situación, algo que podemos rescatar es el nuevo perfil del pedófilo: hombre heterosexual casado y con hijos, de más de 30 años (en general).

Cambiando de tema, y pensando siempre en el video que he colgado, recuerdo a Michel Foucault y el primer tomo de La historia de la sexualidad, un libro impresionante que siempre sugiero leer. Las escenas de este video muestran la dinámica doble (la doble moral o el doble discurso) que Foucault descubre a lo largo de la historia de la sexualidad en Occidente. Pensemos en el catolicismo: por un lado, la definición de “pecado” espantoso para aquello que era de origen sexual y, por el otro, una extensa, morbosa y detalladísima sistematización de esos pecados en manuales que hacían que el confesor le dijera al cura con lujo de detalles cada uno de esos actos “pecaminosos” (sexuales) que había cometido. Pensemos en el siglo XIX, el siglo de la ciencia, y recordemos que se establecieron ciertas “anomalías sexuales” (enfermedades o patologías) y una serie de manuales científicos que las sistematizaban, estudiaban y teorizaban con afiebrado empeño. Sin ir tan lejos, pensemos en el psicoanálisis en el siglo XX, el sexo como elemento clave del inconsciente y la propuesta de liberación (luchar contra las represiones) mediante la verbalización de la propia sexualidad (en una sesión psicoanalítica, por ejemplo). Como vemos, no es que una cosa sea lo decente y otra cosa sea lo sexual, ni tampoco es cierto que lo sexual haya estado reprimido antes del siglo XX; por el contrario, lo “decente” siempre ha necesitado de lo sexual y, más aún, se ha obsesionado por conocerlo y nombrarlo, aunque sea como “anormal” o “patológico”. Lo “decente” ha metido las narices en el fango hasta más no poder, en una doble moral, hablando siempre de sexo, pero prohibiéndolo, fijándose en él. Claro, lo “decente” ha dicho “el sexo es malo”, pero no ha dejado de hablar de él, ya sea en el cristianismo, en el positivismo del siglo XIX y hasta en el siglo XX con el psicoanálisis. Es decir, si es que hubiera sido tan malo o insoportable para civilización occidental, habría dejado de mencionarlo. Lo que observamos es lo contrario: lo “decente” todo el tiempo ha estado hablando de sexo.

Este video es una muestra de esa doble moral. Por un lado está la acción “decente” de querer encontrar en los baños a aquellos “enfermos sodomistas” para meterlos presos, pero por el otro la idea (perversa, a mi gusto) de grabarlos.  Es decir, castigar aquello que es tan, pero tan horrible, pero con un video que muestre explícitamente cómo ocurren esos actos “horrorosos”. Más claro: graban en un video aquello que dicen que es abominable. ¿Y por qué lo tienen que grabar en un video? ¿No es que en el fondo lo que más desean es verlo y verlo una y otra vez? ¿No es la doble moral del que juzga, pero encuentra a la vez placer en esas escenas que juzgan como “depravadas”, “inhumanas”, “horribles”? El ojo que vigila y castiga no es un ojo imparcial, exento de placer. El ojo que vigila y castiga disfruta de la transgresión de la ley. Muchos dirán “es solo un video”. Pero si lo miran con atención verán cómo al camarógrafo no le basta grabar la evidencia del crimen, sino que acerca y mueve la cámara hasta que los actos nos resultan (y le resultan) más explícitos (en teoría “más horrosos” o “más insoportables”), como si realmente disfrutara meter la nariz en el lodo. Ese es el ojo que vigila y castiga, el que no quiere dar cuenta de su propia “abominación” a pesar de que solo sabe hablar de la “abominación” de los otros.

Por cierto, pueden ver más imágenes del documental de William E. Jones aquí.

Anuncios

5 comentarios to “El ojo que vigila y castiga”

  1. Nuevas y antiguas « GaySinPlumas Says:

    […] quinto lugar, “El ojo que vigila y castiga” intenta explicar el doble discurso que recorre la historia de la sexualidad en Occidente, a […]

  2. FarankoReal Says:

    Creo que exageras grandemente. La grabacion fue hecha basicamente para tener una prueba fehaciente del delito que se cometia. Asi sea heterosexual, mantener relaciones sexuales en un lugar publico es una falta grave de respeto. Si hay acercamientos, es como tu lo dices para ser mas explicitio. Porque es lo que buscaban, tener una prueba real. Cabe mencionar que (al menos hoy en dia) un grabacion de esa naturaleza tendria como respuesta una seria demanda por derecho a la intimidad. Esta prohibido grabar dentro de los baños.

  3. Martín Fierro Says:

    Nadie dice que no sea un delito, pero de lo que estoy hablando es quién es ese que establece el delito. Estoy mirando antes y mi posición no es penal, sino discursiva. Si los periodistas de los diarios hablan de aberraciones animales inenarrables, vemos que esa misma sociedad que ha producido al periodista es la que ha producido al policía camarógrafo que goza ante precisamente aquello que se dice que es aberrante. Lo que quiero decir es que hay un doble discurso con respecto a lo aberrante; por un lado, describirlo hasta el último detalle (¿pero no era aberrante?); y por otro lado, juzgarlo, condenarlo.
    Obviamente que sean homosexuales y que la sodomía fuera un delito en esa época, te dice muy bien cuán injustos pueden ser los “delitos”.

  4. Martín Fierro Says:

    Si quieres tener un panorama más amplio de esto, te sugiero el primer tomo de “La historidad de la sexualidad” (La voluntad de saber) de Michel Foucault. Es algo completamente fascinante.

  5. La historia de Camino Verde « SinPlumas.com Says:

    […] personal, puesto que hace un tiempo escribí sobre los baños de Mansfield (Ohio) en “El ojo que vigila y castiga“. En buena cuenta, Camina Verde es un punto de encuentro emblemático y arcano en […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: