Sobre la tolerancia y el respeto


Hace poco vi en YouTube que Slavok Zizek, el famoso filósofo y psicoanalista esloveno, decía que el discurso político de los gays actualmente se había concentrado en la tolerancia y había dejado de lado cosas más urgentes, como el respeto y la ganancia de derechos. Bueno, desde ese tiempo (será un año) le he dado muchas vueltas a esa idea y ahora se me ocurren algunas cosas.

Lo primero es que a mí la tolerancia me parece una manera hipócrita y convenida de negar la heterogeneidad, la evidente heterogeneidad. Y es que, caray, no somos iguales. En las marchas del Gay Proud de ciudades grandes en otras latitudes se ve la dimensión heterogénea de personas que se identifican como homosexuales, bisexuales y toda la gama que de por sí es bastante diversa.

Hay una serie de discursos en el Perú que tienden a homogenizar la diversidad de lo gay (noten cómo ese término “gay” es ya en sí una identificación de una comunidad diversa, heterogénea), en buena cuenta como una estrategia de lucha. Quizá la versión más pacharaca sea, a mi gusto, esa que se repite sobre “el ambiente”. Tengo ejemplos: promover la unidad en el ambiente, ser unidos entre los que pertenecen al ambiente, solidaridad en el ambiente, etc.

Desde aquí lo que yo diría es que soy homosexual, pero no me identifico con “el ambiente”. Tampoco con la tolerancia. Somos diversos, diferentes, no somos iguales. No soy igual a un chiquillo afeminado, ni tampoco soy igual que un travesti, tampoco un transgénero o un transexual. Y, de hecho, identificarme con ellos, con su diferencia, con su realidad es perjudicarme. No frecuento las discos gay, ni los saunas, ni las marchas coloridas, tampoco quiero vestirme de mujer, ni me siento una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Soy un tipo común y corriente, varonil, que gusta de otros tipos varoniles.

No niego que todos tengamos que reclamar derechos, más allá de la diversidad eso es cierto. Y me parece justo que se luche por derechos. Sin embargo, aquí la cuestión es que no me interesa identificarme con personas que siento que me perjudican en la imagen que yo quiero dar sobre mi manera de ser homosexual. Planteemos el ejemplo más polémico: ir a la gay pride.  Para comenzar, no somos una unidad, no buscamos lo mismo, no tenemos los mismos gustos ni intereses. En palabras de Ben Anderson, no somos una “comunidad imaginada”. Y creo que eso le pasa a muchos gays varoniles: si le dices “Soy gay” a tu jefe, a tu familia, a tus amigos heterosexuales, etc., lo primero que les vendrá a la mente serán los personajes maricones de Carlos Álvarez, la loca Carlota o algún travesti famoso y televisivo. Me hace gracia recordar mi propio caso, cuando le conté a mi madre que yo era homosexual. La imagen pública del gay es ser loca, el “gay visible” es siempre loca, afeminado, grotesco, como en buena cuenta se muestran aquellos que van a los desfiles del  llamado “orgullo LGTB”. Identificarme con esas personas (que están en todo su derecho, por cierto), es decir, identificarme con esos otros intereses, es sabotear mi propia condición de homosexual varonil. Más allá de que en este país las marchas LGTB sean famosas por ser el lugar para encontrar “puntos”,  para mí es imposible identificarme con un gay afeminado. Sencillamente no me representa, esa no es mi marcha, no estamos en la misma lucha, diferimos en casi todo. Más claro: yo no soy como los que desfilan, yo soy diferente, no me puedo sentir orgulloso de ello, ni tolerar que me achaquen una pertenencia a esa comunidad.

Deberíamos cambiar la imagen del homosexual. De hecho, las locas, los afeminados y los travestis (y todo lo trans) representa una minoría. La mayoría somos tipos comunes y corrientes, varoniles, sin nada particular, que no necesitamos sentirnos orgullosos de nada, pues tenemos suficiente con nuestras actividades. Creo que es justo que sea la imagen mayoritaria (y no la periférica) la que nos represente (a mí y a los que pienses como yo, ojo), lo otro a mí personalmente no me parece tolerable (para mí). La imagen que para mí cuenta es la del gay que no marcha, que sigue su vida normal sin participar en un desfile con bizarros carros alegóricos de colores, pues su condición de homosexual no es de víctima, sino de alguien que puede abrir su espacio sin pertenecer a una comunidad en la que cuenta solamente demostrarse lástima los unos a los otros y ser el motivo de burla. Para que haya un cambio seguramente tendrán que suceder milagros o pasar mucho tiempo. Por supuesto, ir a marchar con un grupo que no te representa no creo que ayude demasiado.

No confundamos las cosas, no neguemos la diversidad. Yo también quiero ser respetado, quiero que mi no identificación sea respetada.

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6 comentarios to “Sobre la tolerancia y el respeto”

  1. Los discriminados que discriminan « gaysinplumas Says:

    […] para hacer una autocrítica de nosotros mismos y así emprender una lucha más efectiva. He dicho aquí y aquí que la lucha actual no me parece muy efectiva, con marchas estrambótico-circenses que le […]

  2. Nuevas y antiguas « GaySinPlumas Says:

    […] décimo lugar, y no por ello menos importante, mis más virulentos textos, “Sobre la tolerancia y el respeto” y “Articulando”, atacan a aquellos que creen que luchan cuando asisten a la Marcha del […]

  3. Dilemas por una nominación y una reseña « GaySinPlumas Says:

    […] dicho aquí y aquí por qué no creo en la unidad LGTB (entre nosotros mismos somos diferentes y tenemos […]

  4. FarankoReal Says:

    Esperaba algo mas de lo que ya he leido en tus demas post….

  5. Martín Fierro Says:

    Lee “Articulando”, que es la continuación de esto.

  6. chusercris Says:

    Estoy totalmente de acuerdo y suscribió cada una de tus ideas.mi dignidad es mia y la gano en el dia a dia haciendome respetar Por mis valores en mi ámbito familiar,de amigos,o en mi trabajo.porque debo sentirme orgulloso x ser gay?,y si además fuera mala persona tambien debería estarlo x ser gay?.sinceramente prefiero sentirme orgulloso d algo q si he decidido ser.la sexualidad solo es parte mas de mi como el color de mis ojos.pero la mi sexualidad no me hace mejor o peor ni me da mas o menos méritos q es de lo q puedes sentirte verdaderamente orgulloso….chusercris

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